No pondrán más
contenedores diferentes para separar la basura
El Gobierno porteño dice
que el sistema fracasó
porque en los recipientes encuentran los restos
mezclados. El nuevo plan prevé contenedores no
diferenciados y reducir la basura separando
escombros y reglamentando los envases.
Por: Daniel Gutman
El Gobierno de Mauricio
Macri dice que la campaña para que los porteños
separen la basura en sus casas fracasó y que ya
no se colocarán más contenedores diferenciados
para arrojar por un lado residuos secos, que son
reciclables, y por otro lado residuos húmedos,
que ya no pueden aprovecharse. "La recolección
diferenciada de basura le sale mucha plata al
Estado y no sirve para nada, porque cuando se
abren los contenedores, todos los residuos están
mezclados. Tampoco vamos a gastar plata en una
campaña de concientización de la sociedad,
porque el sistema evidentemente fracasó", dijo a
Clarín el ministro de Ambiente y Espacio Público
de la Ciudad, Juan Pablo Piccardo.
El funcionario hizo este
anuncio en una entrevista acerca de la
renovación de los contratos de recolección de
basura, que comenzará a discutirse en la
Legislatura en los próximos días. Los contratos
vigentes con las cinco empresas concesionarias
vencen en febrero de 2009.
La basura es uno de los
temas centrales en la agenda política porteña,
básicamente por dos motivos: es la fuente del
mayor número de quejas vecinales y, con 700
millones de pesos al año, es el contrato más
alto que tiene la Ciudad.
La necesidad de reducir la
cantidad de basura que se destina a disposición
final está instalada internacionalmente, por
razones ambientales y económicas. En las
principales ciudades del mundo la gente separa
los residuos en sus casas desde hace años. En
Buenos Aires está vigente desde 2006 la llamada
Ley de Basura Cero, que obliga a una reducción
progresiva de la masa de residuos que van a
enterrarse en los rellenos sanitarios y que fija
un objetivo de disminución del 30% para 2010.
Sin embargo, en los pliegos
nuevos de contratos de recolección de basura que
prepara el Gobierno de la Ciudad, no se habla de
separación, de recolección diferenciada ni de
reducción.
La razón es que no debe
mezclarse limpieza con reciclado. Las empresas
se encargarán de la recolección y será el Estado
el que tomará a su cargo la Ley de Basura Cero,
que por ahora evidentemente no funciona, porque
durante 2007 la cantidad de basura que los
porteños envían a los rellenos sanitarios no
sólo no disminuyó, sino que creció un 10% , dijo
Piccardo. El ministro afirmó que el esfuerzo
inútil de la doble recolección es una de las
razones por las que los contratos de basura que
paga la Ciudad pasaron en dos años de 200
millones de pesos al año a 700 millones.
Los contenedores comenzaron
a instalarse el año pasado y actualmente están
en aproximadamente una cuarta parte de la
superficie de la Ciudad. Se trata de los barrios
bajos, donde los recipientes están en parejas:
uno para residuos reciclables (tela, papel,
vidrio, cartón) y otro para residuos orgánicos,
que incluyen restos de comida.
Piccardo aseguró de todas
maneras que el Gobierno de la Ciudad no
renunciará al reciclado. Los grandes generadores
deberán retener los residuos secos, para que la
recolección no la hagan las empresas, sino las
cooperativas de cartoneros . El ministro dijo
que ese mismo sistema se aplicará para las
viviendas, aunque no puso plazos.
También aseguró que la
Comuna está lanzando otras dos políticas
orientadas a reducir la cantidad de basura. Una
es una reglamentación sobre envases, para
incentivar a las empresas a que reduzcan el
tamaño del packaging de sus productos. Otra es
la separación de los escombros que están
mezclados hoy con el resto de los residuos y son
enterrados en los rellenos sanitarios. De las
5.000 toneladas diarias de residuos que se
generan en la Ciudad, 1.000 son escombros. Así
que si los separamos y los utilizamos para
nivelar terrenos y rellenar espacios costeros,
reducimos rápidamente en un 20% la cantidad de
basura que va a disposición final , dijo
Piccardo.
El pliego de licitación de
los nuevos contratos de basura será enviado en
estos días a la Legislatura, porque el gobierno
macrista quiere concesionar el negocio por 10
años. De acuerdo al artículo 104 de la
Constitución porteña, cualquier contrato que
supere los 5 años debe tener acuerdo legislativo.
El Gobierno porteño quiere
volver al sistema de pago a las empresas por
tonelada de basura recogida. En 2004, el
gobierno de Aníbal Ibarra firmó contratos en los
que se había pasado al sistema de pago por área
limpia.
Si todo marcha como quieren
en el Ministerio de Ambiente, esperan lanzar la
licitación en agosto para adjudicar los nuevos
contratos antes de fin de año.