Esta semana una cadena de
supermercados ya comenzará a utilizar ese tipo
de envase
Comercios de Posadas
deberán utilizar bolsas biodegradables
:: Así
lo indica la ordenanza aprobada por el Concejo
Deliberante. Desde julio de 2009 solo podrán
otorgar hasta dos bolsas de polietileno por
cliente, y en 2010 solo una
Posadas.
El Concejo
Deliberante posadeño aprobó un proyecto de
ordenanza para ir sustituyendo en los comercios
de la capital misionera, en forma paulatina, el
uso de las bolsas de polietileno por envases
degradables.
La medida entrará en vigencia dentro de los 90
días una vez que la Municipalidad publique la
ordenanza en el boletín oficial. Aunque la norma
establece el 1º de julio de 2009 como fecha
inicio del programa.
En tanto, una fábrica de envases plásticos de
Posadas ya produce bolsas de ese tipo y la
cadena de supermercados más importante de la
capital, en los próximos días, comenzará a
utilizar bolsas degradables, para contaminar
menos el ambiente.
El proyecto aprobado se refiere al programa “Reducción
de la utilización de bolsas de polietileno o
similares”, que está compuesto por una serie de
medidas definidas por la Municipalidad y a
implementarse en los comercios.
La presidente de la comisión de Asuntos
Vecinales, Carmen Godoy, fundamentó la propuesta
en que “una bolsa de polietileno tarda
entre 100 y 400 años en degradarse”, por lo que
es necesario realizar un plan de reducción
paulatina de los usos de estos envases con una
campaña en los comercios de la ciudad y de
educación en las escuelas.
“A partir del 1º de julio de 2009 los comercios
que operen dentro del ejido urbano de Posadas,
podrán entregar únicamente dos bolsas de
transporte de polietileno por cliente. En caso
de que sea necesario entregar mayor cantidad de
envases, los mismos deberán ser bolsas de
material biodegradable, papel reciclado, o
similar, bolsas de malla reutilizable, etcétera,
previamente autorizadas por la Municipalidad”,
afirma la norma en su articulado.
Luego indica que, a partir del 10 de enero de
2010 los comercios podrán entregar únicamente
una bolsa de polietileno o similar por cliente,
debiendo ser las restantes de material
biodegradable, bolsas de papel reciclado, de
malla reutilizable o similar, autorizadas por la
comuna.
En tanto a partir del 10 de julio de 2013, “quedará
prohibido para todos los comercios o entidades
que desempeñen tareas o actividad comercial en
el ámbito del ejido urbano de la ciudad,
entregar bolsas de transporte de polietileno o
derivados similares, debiendo ser reemplazadas
por envases de papel reciclado, bolsas de malla
o aquellos que la Municipalidad considere no
perjudiciales para el medio ambiente”.
También establece que los negocios que
comercialicen productos cuya descomposición
arrojen líquidos, sean semisólidos o que por sus
características no puedan ser contenidos en
envases de papel reciclado o similar, deberán
utilizar otro tipo de envases previa
autorización de la comuna.
La Municipalidad habilitará un registro de
comercios o entidades que, por las
características de su actividad, no pudieran
eliminar el uso de envases de polietileno. En
tanto, los comercios o entidades que adopten
voluntariamente el sistema de gestión de
reducción de envases podrán ser beneficiados,
por la Municipalidad, ad referendum del Concejo
Deliberante, con un porcentaje de descuento del
pago de la tasa de industria y comercio.
El proyecto tuvo dictamen de la comisión de
Salud, Medioambiente y Discapacidad, y de
Asuntos Sociales, Desarrollo Vecinal y Turismo.
Fue aprobado en la sesión del 23 de
octubre, como el expediente Nº 2169-C/08.
Costos y tecnología
Ante la insistencia de concejales y diputados de
eliminar el uso de las bolsas de polietileno
para lograr un ambiente más sano, en una nota
publicada por El Territorio el 6 de octubre
pasado, los fabricantes aseguran que los costos
para los comerciantes se cuadriplicarán si se
las cambia por las de papel.
“Un mercado de barrio, consume aproximadamente
700 pesos mensuales en bolsas plásticas, un
supermercado de los más chicos llega unos 2.500
pesos. Para las de papel esos costos se
multiplicarían por cuatro”, afirmó Rubén De
Lima, de la empresa Plásticos Alem.
“La bolsita no es contaminante, eso está probado,
lo que puede ser que contamine son las tintas
con las que se imprimen el polietileno”, afirmó
De Lima. A su vez explicó que las bolsitas son
reutilizables y reciclables en baldes,
palanganas o mangueras. También De Lima se
refirió a que “ya se están fabricando
componentes que se le agregan al proceso y
transforman el polietileno
en biodegradable”.
Y esto ya lo usan hipermercados de Buenos Aires,
Córdoba y Santa Fe.
Este método es el que en Posadas introdujo en su
actividad la fábrica de envases Plastimí, que
proveerá a los supermercados California. Se
trata de bolsas fabricadas a base de polietileno
y resina fabricada, que transforma al
polietileno en
oxi-biodegradable.
La vida útil de los productos biodegradables es
“programada” durante su fabricación, puede
empezar a degradarse en períodos cortos ( 60 a
90 días) o largos ( de hasta 5 o 6 años). Esta
tecnología es utilizada en más de 50 países en
el mundo.
Cambiar las
costumbres
El cambio de costumbre hacia un uso responsable
de los contenedores plásticos, es lo que
proponen diferentes grupos ecologistas del mundo.
El uso de las antiguas bolsas de malla, o la
vuelta de las bolsas o changuitos de décadas
atrás, es la solución más eficiente desde lo
ecológico. Por ejemplo, en algunas
panaderías de Buenos Aires, se otorgan
descuentos a aquellas personas que lleguen al
comercio con una bolsa propia. Evitan así que el
comercio entregue nuevas bolsas de polietileno.