PROYECTO DE LEY . Sólo un hipermercado de la
ciudad utiliza material oxi-biodegradable
Proponen
terminar con las bolsas de nylon
El
senador Osvaldo Chesini sugirió reemplazar los
envases plásticos por otros biodegradables en
todos los comercios que entreguen mercaderías en
estos recipientes.
La problemática de la basura, su recolección y
tratamiento, se ha convertido en uno de los ejes
de la discusión ambiental de la ciudad. Eco
Urbano entiende que se trata de lograr la
sustentabilidad ambiental y social.
El senador Osvaldo Chesini (PJ-Gualeguaychú)
propuso, a través de un proyecto de ley, que se
prohíba en todo el territorio provincial el uso
de las bolsas de polietileno, además de otro
material plástico convencional, para
reemplazarlas por otras de material
biodegradable.
Chesini en su iniciativa, que pasó en la última
sesión a las comisiones de Salud Pública, Medio
Ambiente Humano y Drogadicción de la Cámara alta
provincial, establece que su letra alcanzará “a
todos los comercios que entreguen bolsas a sus
clientes para el transporte de productos o
mercaderías hasta los organismos encargados del
servicio de higiene urbana” entre otros que
menciona en el proyecto.
Además, aclara que la ley, una vez aprobada, “no
será aplicable, cuando por cuestiones de asepsia,
las bolsas de polietileno y todo otro tipo de
material plástico convencional deban ser
utilizadas para contener alimentos o insumos
húmedos elaborados o preelaborados, siempre y
cuando no exista un sustituto de iguales
características biodegradables”.
En cuanto a la aplicación, menciona a la
Secretaría de Medio Ambiente y le otorga la
responsabilidad de “llevar a cabo campañas de
difusión y concientización sobre el uso racional
de material no biodegradable para el envase y la
contención de los productos; los beneficios de
la utilización de bolsas biodegradables y
también sobre la importancia de llevar sus
propias bolsas al momento de las compras,
informó RecintoNet.
FABRICANTES, TAMBIÉN. Entre otros puntos, el
proyecto contempla la creación de un Registro de
Fabricantes, distribuidores e importadores de
bolsas biodegradables en el que deberán
inscribirse las empresas que fabriquen y/o
comercialicen las bolsas a nivel mayorista y,
ordena a su vez, que los comerciantes deberán
exigir a los proveedores de bolsas la
presentación de la certificación. Finalmente,
otorga un plazo de 18 meses, a partir de la
sanción de la propuesta, para que los comercios
puedan adecuarse.
La bolsa de plástico demora cerca de 100 años en
descomponerse, dependiendo de la exposición a la
luz ultravioleta y otros factores, y medidas
como la que impulsa Chesini han sido aprobadas
ya por unanimidad por el Senado bonaerense y, a
nivel nacional, el diputado por Entre Ríos, Raúl
Solanas, propuso igual camino para terminar con
la contaminación de las bolsas de plástico.
ALTERNATIVAS. A nivel nacional, localidades como
El Bolsón, El Calafate y Comodoro Rivadavia ya
tienen normas similares que lograron una
reducción de un 30 % del uso polietileno en
envases.
En Paraná no hay normas o proyectos que prohíban
aquellas bolsas que tardan más de 100 años en
descomponerse. Un
solo hipermercado entrega bolsas de plástico
oxi-biodegradables.
El uso de las bolsas fabricadas a partir de
materiales plásticos recuperados o
biodegradables —aún teniendo la misma
resistencia y costando sólo un 10 % más que las
de polietileno— no han tenido eco entre los
comerciantes locales y los fabricantes sólo las
hacen por encargo.
Así lo explicó personal de la empresa Sabaté:
“Las bolsas biodegradables se hacen sólo por
encargo; vienen de todo los tamaños; tienen la
misma resistencia que las de polietileno y
cuestan entre un 8 y un 10 % más. Su uso no está
generalizado aún. Nosotros entregamos estas
bolsas de supermercado a un solo cliente de
General Ramírez que tiene una estación de
servicio”, según dijo a RecintoNet.
EDUCACIÓN CIUDADANA. Para la ONG Eco Urbano, el
problema de la separación domiciliaria de
residuos es de muy vieja data, y es uno de los
ejes a considerar para tratar la sustentabilidad
ambiental y social.
“La separación de residuos en origen, es decir
en cada casa y domicilio paranaense, nos permite
a cada uno de nosotros (…), elegir un modelo de
sociedad, un modelo de ciudad sano y responsable
con el ambiente y las generaciones futuras. Este
es un primer paso para la valorización de los
residuos, que también implica la reducción en su
disposición final”, consideraron los miembros de
la ONG en un documento titulado “Sustentabilidad
más allá de la planta de residuos”, que
difundieron esta semana.
Para Eco Urbano, la recolección diferenciada de
la basura, es el primer eslabón para la
industria del reciclaje. “El Estado deberá
incorporar e invertir en la organización y
mejora de condiciones de trabajo como modo de
asumir a los cirujas, también llamados
recicladores urbanos o cartoneros, como parte de
la solución y no del problema, quienes con su
oficio generan beneficios económicos y
ambientales”, se indicó. “Estamos
convocados a participar responsablemente desde
una perspectiva de colaboración y no de
confrontación, reconociendo que la salud
ambiental de Paraná no es sólo responsabilidad
del Gobierno Municipal sino de todos los que
convivimos en ella con nuestros derechos y
también con nuestros deberes”.
Más allá de la planta de tratamiento
Una de las ONG que desde hace años viene
trabajando en el tema de la basura en la ciudad,
Eco Urbano, entiende que el problema va mucho
más allá de la discusión generada en torno a la
ubicación de la planta de tratamiento de
residuos que viene siendo tema de discusión.
Vale recordar que la Municipalidad anunció que
se levantará en terrenos circundantes al Acceso
Norte y los vecinos del lugar, se oponen.
Para los ambientalistas, lo que hace falta es
una política integral para el manejo de los
residuos que contemple la educación de la
comunidad.
Entienden que “no se puede subestimar la
complejidad de este problema común a la mayoría
de ciudades del planeta, creyendo que su
solución será la construcción de una planta que
tendrá que devorarse más de 300 toneladas
diarias de residuos mezclados, es decir basura,
cuando los arroyos que surcan nuestra urbanidad
hace décadas se han convertido en basurales y
cloacas a cielo abierto”.
Con fin de seguir contribuyendo a esta discusión,
Eco Urbano celebró la convocatoria realizada por
la Comuna para una audiencia pública, que se
concretará el 26 de noviembre, para tratar el
saneamiento del Volcadero y la construcción de
la planta.