Los polímeros en general son
hidrocarburos (enlaces de átomos de
hidrógeno y carbono).
La longitud de las cadenas que forman estos
enlaces son las responsables de la
flexibilidad y resistencia de los plásticos,
pero también impide que se oxiden los
carbonos e hidrógenos evitando la
degradación.
El peso molecular de un material es un buen indicador de la complejidad de sus enlaces moleculares, por tanto su resistencia a la oxidación.
El peso molecular, es el peso de los átomos que conforman la molécula del material.
H2O El peso atómico del hidrógeno es = 1 y la de oxígeno = 16;
El peso molecular del agua = 18.
Una molécula de agua pesa 18u mientras que una de polietileno pesa 300,000u!
El pro-degradante d2wTM actúa dentro del polímero como un catalizador y causa el rompimiento de las cadenas moleculares. Este pro-degradantes está en la forma de una sal metálica que rompe los enlaces carbono-carbono dentro de la cadena molecular.
La cadena cada vez se hace más corta permitiendo que el oxigeno se una al carbono para producir CO2.
El peso molecular desciende a menos de 40,000u, en este momento el plástico se hace hidrofilito y los microorganismos pueden acceder al carbono y al hidrógeno. Como productos del metabolismo de los microorganismos se produce CO2 y H2O. Esta etapa puede considerarse biodegradación.
Los pro-degradantes vienen contenidos en un masterbatch junto con estabilizantes que los protegen de las temperaturas de extrusión y controlan el tiempo de inicio de la degradación.
El proceso de degradación comienza con cualquier combinación de calor, luz y/o estrés mecánico actuando como catalizadores de la degradación. Una vez iniciada la degradación continuará así el plástico se encuentre en un cuerpo de agua, en un relleno sanitario, atrapado en una rama de un árbol, a campo abierto o en el cajón de su escritorio.
El proceso de degradación de los materiales d2wTM es controlable. El tiempo de degradación y la iniciación de la misma pueden ser programados de acuerdo a lo que se requiera. Los plásticos d2wTM mantendrán todas las propiedades deseables durante el tiempo de vida útil programado. Los efectos de la degradación serán evidentes tiempo después de cumplido el ciclo de vida útil del producto.
Los plásticos d2wTM pueden ser producidos para degradarse en 60 días y hasta 6 años, dependiendo de los requerimientos del producto. Esto se logra a través de diferentes formulaciones del aditivo y diferentes tasas de inclusión.





