Dentro de dos semanas, los súper e
hipermercados y negocios en general que no
entreguen bolsas de materiales degradables
gratis a sus clientes serán multados por no
preservar la ecología.
El dato surgió luego de que el secretario de
Medio Ambiente, Guillermo Carmona,
confirmara que el Gobierno tiene listo un
borrador del decreto reglamentario –se
firmará en unas dos semanas– de la ley
7.319, que exige el uso de este tipo de
recipientes y que está frenada hace cuatro
años.
En Mendoza el tema volvió a instalarse en la
opinión pública luego de que una publicidad
mostrara una animación de cómo un pobre león
que se comía una bolsa plástica moría. La
publicidad intenta vincular esto con la
inconsciencia de los ciudadanos y
empresarios.
La falta de una norma en este sentido dejó a
merced de los súper e hipermercadistas la
elección de las medidas para mejorar la
calidad del medio ambiente. Ejemplo de ello
es la bolsa de tela reutilizable que venden
algunas cadenas (van de $3 a $8) que si bien
no se atiene a las cuatro categorías de
materiales que por ley deben manejar los
supermercados –degradable, biodegradable,
oxibiodegradable e hidrodegradable (ver
aparte)– impulsa una reducción del uso de
las bolsas plásticas.
La norma que ahora se quiere reglamentar se
inspiró en un proyecto del diputado Roberto
Blanco (Concertación Plural) y recibió su
sanción definitiva en el 2004 –se
modificaron algunos de sus artículos en el
2007–, aunque nunca fue reglamentada para su
cumplimiento. Incluso, según el concertador,
“muchas provincias copiaron la norma
mendocina que fue pionera en el país, Buenos
Aires lo hizo este año, y hoy nos llevan la
delantera en la problemática”.
Para Carmona, ahora serán los municipios
quienes deban hacer que se respete la ley.
“Una vez que se decrete la obligatoriedad
que establece la ley, las comunas deberán
lograr el cumplimiento”.
Según el diputado Roberto Blanco, este hecho
tiene una contracara, ya que “por el retraso
los municipios han perdido mucho dinero por
no poder aplicar las multas”.
Lo que pasa en los súper e hiper
“La muerte del león nos tiene tristes a
todos”. La frase que dijo al pasar un hombre
mientras hacía la cola en la caja de un
supermercado ilustra el gran impacto que
tuvo en la sociedad mendocina la publicidad
con la que la Jumbo salió a conquistar
compradores de bolsitas de tela que quieran
cuidar la ecología.
También en Vea se sumaron a esta cruzada y
ahora desde la entrada hasta las góndolas,
incluida la bolsa de plástico que el
comprador se lleva a su casa, se concientiza
sobre la “reutilización”.
“La gente usa plenamente las bolsas para la
basura pero ese no es el inconveniente. El
tema es que sólo se utiliza el 30% para la
basura y el 70% anda por ahí contaminando la
ecología”, confió Diego Mémoli, gerente de
Marketing de Disco, Vea y Jumbo, quien
agregó que “si las personas pusieran al
menos un producto más en cada una de ellas
se reduciría 25% la cantidad que por año
sale a circulación”.
En el caso de Wal Mart
y Carrefour, hace varios años que apuestan
por las bolsas
oxibiodegradables, es decir
aquellas que son fabricadas con un aditivo
que permite que se degraden en un breve
lapso de tiempo.
Culpan a las multinacionales
Mientras que al momento de la
sanción de la ley se puso reparos a los
términos técnicos utilizados (degradación o
biodegradación), a la inexistencia de estos
productos, al costo, a la complejidad de la
fabricación y hasta se afirmó que no existe
laboratorio en el país que compruebe la
degradación, para Blanco los motivos de la
demora fueron dos. “Los proveedores
de la materia prima, el polímero, con el
cual se fabrica todo tipo de elementos
plásticos, me vinieron a ver cuando la ley
ingresó a la Legislatura para que
interrumpiera su tratamiento. No querían que
se dijera que los plásticos arruinaban el
medio ambiente”, puntualizó el
legislador. Y agregó: “Estos temas de fondo
y pocos visibles, que sin embargo provocarán
daños irreversibles , son dejados de lado
por la coyuntura”.