El uso intensivo de polímeros para la
obtención de plásticos está modificando las
tendencias industriales de la época actual: en
lugar de reutilizar o reciclar, la visión
moderna se está orientando a la producción de
materiales cada vez más degradables.
Tal es el caso del
desarrollo de nuevos materiales más ecológicos,
como, por ejemplo, las bolsas plásticas de
poliolefina, conocidas comercialmente como
oxo-biodegradables.
Según informa el
departamento del Instituto Venezolano de
Investigaciones Científicas, IVIC,
estas bolsas, recién incorporadas al mercado
venezolano a través de algunas cadenas de
supermercados, contienen aditivos químicos
especiales que aceleran su proceso de
degradación sin causar efectos tóxicos sobre el
entorno; de allí que sean capaces de
descomponerse en un tiempo máximo de dos años
sin perjudicar la flora y fauna, a diferencia de
las bolsas tradicionales que pueden permanecer
en la superficie terrestre hasta un siglo.
El área biomédica en el territorio nacional
también se ha beneficiado de los plásticos.
Suturas que se bioabsorben, clavos poliméricos
que sustituyen a los clavos metálicos usados
para el tratamiento de fracturas, así como
implantes temporales o permanentes como los de
rodilla, están hechos con polímeros especiales
que los fluidos fisiológicos son capaces de
disolver, asimilar o biodegradar dentro del
cuerpo sin necesidad de extraerlos por medio de
una cirugía.
"Lo ideal sería tener un mismo material que con
pequeñas modificaciones pueda tener distintas
aplicaciones y, por lo tanto, fuera fácilmente
reciclado, pero eso no siempre es posible". Así
lo afirmó Rafael van Grieken, vicerrector de
Investigación de la Universidad Rey Juan Carlos
de España, durante el XIII Coloquio Venezolano
de Polímeros 2009, organizado por el Laboratorio
de Polímeros del IVIC y la Asociación Venezolana
de Polímeros (Asovenp).
Una de las razones por las cuales los plásticos
no pueden reutilizarse es que éstos pierden
parte de su esencia durante el proceso y "al
mezclarlos vamos a deteriorar las propiedades
del material virgen, no lo podemos incorporar en
grandes proporciones y el costo de obtener ese
material reciclado en las condiciones adecuadas
es elevado", explicó Alejandro Müller, profesor
titular de la Universidad Simón Bolívar (USB) y
presidente de Asovenp. A su juicio, existen
plásticos 100% amigables al medio ambiente, "pero
son muy costosos, es difícil reemplazar
plásticos tradicionales aunque cada vez hay más
avances en esa área", dijo.
Al ser un país petroquímico, Venezuela produce
polímeros sintéticos no biodegradables y los
transforma en commodities, como se conocen los
plásticos de uso masivo.